
No soy fanática del fútbol… menos, dedicaría este blog al llamado deporte rey, pero es un deber para el comunicador tocar todo tipo de tema y Ronaldinho es una buen motivo para ir conociendo nuevos campos.
El maestro del fútbol parece ser un hombre feliz; y no lo digo por los millones que gana, sino por la gran sonrisa que lo caracteriza. Aunque hay circunstancias en las que pone la cara de quien pierde una apuesta.
El nada pequeño Ronaldinho, reconocido como el mejor jugador del mundo, oculta el esfuerzo que le pone a cada jugada haciéndonos creer que es solo cosa del destino.


